¿QUÉ QUIEREN PARA SUS HIJOS?
Durante 48 años hemos transitado el camino de la educación, totalmente convencidos y seguros de nuestra tarea y de nuestros objetivos, normalmente en coincidencia con las familias. Fuimos cambiando la mirada Institucional acorde con las épocas y las modalidades. Sorprende entonces que hoy nos hagamos esa pregunta. Parece que la experiencia adquirida en tantos años no está al tono de ciertas formas que estamos observando diariamente. Por eso llamamos a reflexionar a las familias.
Como Instituto comprobamos que continúan asistiendo familias y apellidos históricos y vamos por la tercera generación, todos los años se suman nuevos alumnos, es fácil comprobar que las familias nos eligen. Las demostraciones de afecto también son notables.
Pero… en tanto y en cuanto no sancionemos o retemos o llamemos la atención de los educandos, precisamente por educar.
Ahí es dónde los códigos y el conocimiento de los reglamentos de convivencia firmados y aprobados cada año antes de ingresar, se dejan de lado.
En algunas situaciones pretendiendo que los límites que no se atreven a poner en casa, los ponga el colegio… pero no tanto.
Se critica si se sanciona, se critica si suponen que somos permisivos, se critica, se critica, pero no se construye desde la crítica, no se analiza si la opinión es válida o injusta, no se miden los esfuerzos que todos hacemos por nuestros alumnos y que queremos para ellos lo mejor, en muchos casos postergando los hijos que cada uno de nosotros tenemos en casa.
Ningún profesional con criterio eligió esta carrera porque no le gusta, estamos por una decisión propia. Los padres no vienen por compromiso u obligación y nos encomiendan sus hijos sin concensuar en el grupo familiar a qué colegio van a mandar sus hijos, sin conocer el Ideario Institucional, sin conocer el Proyecto Institucional, sin conocer si las medidas de seguridad fueron tenidas en cuenta y si creo y tengo confianza o no en el colegio. Por lo tanto consideramos que saben bien “que quieren para sus hijos”.
Como decimos siempre “Trabajemos juntos para ellos”. Respetemos su espacio de estudio del mismo modo que el colegio respeta a sus familias. ¿Nos dirigimos con decoro, amabilidad y con una presencia correcta ante las autoridades o docentes que los hemos encomendado? En casa, delante de ellos ¿continuamos con esas consignas? Porque luego vienen las confusiones entre los diferentes discursos, y en el medio, lo más importante, sus hijos, que no pueden crear el sentido de pertenencia y de coherencia.
Si los Directivos de Secundaria piden a diario que se cumpla con el Reglamento. Desde la vestimenta, las actitudes y la aplicación: Son agredidos porque exigen, luego terminan entendiendo que tienen razón, en el mientras tanto el adolescente se siente desorientado por una discusión que tal vez no llega a entender. Los padres de los demás se sienten ofendidos porque piensan que no se toman medidas disciplinarias, cuando en realidad se toman todos los días.
Piensen Padres. ¡Cuánto más fácil es para sus hijos que todos tengamos la mirada puesta en lo que es mejor para ellos! Que no escuchen contrasentidos, que hablemos de los mismos valores, del mismo respeto por nosotros mismos y por los otros. No destruyamos el espacio elegido con comentarios que lastiman y no sirven para edificar el futuro que ellos se merecen. No censuremos a los adolescentes si no nos acercamos a conocer sus miedos, sus inquietudes, sus ansiedades. No carguemos las mochilas de los más pequeños con nuestras propias inquietudes, demostremos con ejemplos que la verdad, aunque duela, es preferible a una mentira. Piensen también que con la verdad no tendrán ocultamientos con los padres y estarán más resguardados de los peligros que acechan permanentemente en la sociedad actual.
Leyendo un reportaje que le hicieron a Sergio Sinay, considero oportuno compartirlo con las familias: “La escuela puede ser el segundo hogar, pero no debe ser el primero” “Echarle la culpa a la escuela de lo que pasa con los chicos es fácil, habitual y simplificador; y la realidad es que la escuela recibe chicos que replican modelos que están en la sociedad. Los chicos en realidad son espejos del mundo de los adultos, no son creadores de conductas”.
Y luego de la reflexión, tal vez todos podamos responder ¿Qué queremos para nuestros hijos?
Isabel Armagno
Directora General
ahi yo soy alumna del pizzurno yo voy al 5b es de la primaria me encanta este cole es el mejor buuuuuo!!!
ResponderSuprimir